
El año pasado se presentó formalmente la candidatura para que la Serra de Tramuntana pase a formar parte del Patrimonio Cultural de la UNESCO, aunque son muchos los mallorquines y gentes de fuera de la isla que ya conocen estos parajes y que profesan hacia ellos una admiración absoluta.
Desde Sant Elm hasta el cabo de Formentor, se extiende una cordillera que a lo largo de 80 kilómetros resguarda a la isla de los vientos del norte. Es también la zona de Baleares que registra mayor número de precipitaciones anuales, por eso está tapizada con bosques de pinos y los encinares más viejos de Baleares. En invierno, no falta a su cita la nieve que pinta de blanco las cumbres más elevadas.
Los pueblos que salpican la Serra de Tramuntana son sin duda los más bonitos de Mallorca: Andratx, a pie de monte, Estellencs y Banyalbufar, dos balcones privilegiados hacia el mar, la pintoresca y bohemia localidad de Deià, elegida como lugar de residencia por músicos y pintores de todo el mundo, Sóller y su fabuloso valle de naranjos, y el encantador y orgulloso pueblo de Pollença.
La gran estrella es sin embargo Valldemossa, donde por cierto se ubica la Fundació Costa Nord, que bajo el mecenazgo del actor estadounidense Michael Douglas se dedica a promover y difundir la belleza natural y cultural de esta región.
También en la Serra se levanta el Monasterio de Lluch, viejo lugar de peregrinación y centro espiritual de la isla, en el municipio montañero de Escorca, así como los dos grandes embalses de Mallorca: Cúber y Gorg Blau, encajados entre grandes montañas. Vigilándolos desde arriba está la cumbre del Puig Major, que con sus 1.445 metros de altitud es el techo de la isla. Las numerosas rutas de montaña de la Serra son un paraíso para los amantes del excursionismo y la escalada.
En la costa encontramos algunos de los más bellos paisajes de esta parte de Mallorca: la isla de Dragonera, na Foradada, el fantástico Torrent de Pareis, Sa Calobra y la península de Formentor, por citar algunos. Las playas están ausentes en esta parte del litoral, aunque las pocas calas de piedra poseen un encanto especial y conservan toda la pureza del Mediterráneo más original.
Foto vía: come2mallorca.com