 Para constatar lo que verdaderamente es una playa paradisíaca hay que ver la playa de Illetes. Esta playa de la isla de Formentera no tiene nada que envidiar a ninguna de las que existen en el soñado Caribe. La playa de Illetes permanece inmune al tiempo y a la gran cantidad de visitantes y propios que acuden a ella, sobre todo en verano. Parece increible que una playa tan concurrida siga conservando su aspecto virgen y rústico. Bicicletas y motos dirigiéndose a la playa o aparcadas en las cercanías dotan al ambiente con cierto aire retro sesentero. Te sorprenderá el color y la limpieza de sus aguas y el blanco de su fina arena. La playa de Illetes se encuentra en el punto más al norte de la isla, y a 150 metros de la isla de Espalmador. Se puede acceder a ella con cualquier vehículo, aunque se recomienda llegar dando un paseo en bicicleta. De este modo disfrutarás más del paisaje y ayudarás a proteger el medioambiente de la zona. De cualquier modo un trozo del camino deberás hacerlo a pie debido a la irregularidad del terreno y a que hace unos años se procedió al vallado de las dunas para su protección. Atención: Está prohibido acampar entre ellas. Durante la temporada estival podrás practicar diversos deportes náuticos en Illetes, entre ellos vela y sky acuático. También ofrece servicios de hamacas y sombrillas. Y si quieres comer una de las mejores paellas que probarás en tu vida, acércate al restaurante-chiringuito en la misma playa. Y si quieres dirigirte a otra zona de la isla ¿porqué no hacerlo en barca? Desde allí podrás dirigirte a la isla de Espalmador, el puerto de La Sabina o a la famosa Ibiza. La belleza de la playa de Illetes se aprecia muchísimo mejor en invierno o en temporada baja, pues aunque su visión valga la pena de todos modos, se masifica mucho en los meses de julio y agosto, restándole intimidad. Foto vía: Mundoturístico.es |