
Formentera es uno de esos sitios donde la tranquilidad se respira las 24 horas del día, un lugar donde al contrario que en otras islas, te alejas del turismo más masificado. Es la isla habitada más pequeña de las Baleares a sólo un par de millas náuticas al sur de Ibiza, desde donde se llega en barco. Destaca la belleza de su litoral donde hay sitio para pocas construcciones.
Gran parte de esta isla se puede recorrer en bicicleta . Los paseos en este medio de transporte te harán disfrutar al 100% con sus caminos verdes, divididos en 19 recorridos y senderos, pero sobre disfrutarás con sus 20 kilómetros de bellísimas playas de agua cristalina, las hay grandes y pequeñas, calas y piscinas naturales.
A algunas de estas playas llegas en bicicleta o caminando como por ejemplo a Cavall d´en Borràs cerquita del puerto de la Savina o Es Pujols, en el pueblo del mismo nombre, única localidad turística de la isla con callecitas estrechas, bares y restaurantes. Al norte de la isla tienes Illetes, la zona más popular y al sur, Migjorn con preciosos paisajes de arena blanca.
Desde Ses Platgetes se divisan los acantilados de La Mola, donde hay un faro que dicen que sirvió de inspiración creativa a Julio Verne para escribir su novela “El faro del fin del mundo”. Este faro está situado en la punta del acantilado, a 192 metros sobre el mar, un lugar que no puedes dejar de visitar y desde donde te sentirás el dueño de la isla.
Sus fondos marinos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, están cubiertos de praderas de posidonia oceánica, una planta acuática que favorece la transparencia del agua. Al norte de la isla, en el Parque Natural de ses Salines de Ibiza y Formentera, se encuentra el Estany des Peix, Zona de Especial Protección para las Aves, Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
Algunos monumentos interesantes en Formentera son la Iglesia de Sant Francesc Xavier en Sant Francesc, capital de la isla, los yacimientos megalíticos de Santa Bárbara, que demuestran que la isla estaba habitada desde el año 2000 ac, el Castellum romano de Can Blai o el Molino de Viento de La Mola del año 1778 y que conserva su aspecto original, incluso la maquinaria funciona.
Si te gustan los mercadillos y la artesanía en Formentera puedes ir a los de La Savina, Sant Ferran y Es Pujols. Los miércoles y los domingos tienes la Fira de La Mola, con talleres al aire libre. Los artesanos trabajan la madera, la plata, la piedra…
Foto Vía: ecologiaverde