
Mallorca es uno de los destinos de vacaciones más populares de Europa y la isla más grande de las Islas Baleares. Es mucho más que unas vacaciones de sol, playa y marcha nocturna los siete días de la semana, es una isla rica en arquitectura y con encantadores pueblos de montaña que gozan de la tranquilidad que muchas veces no tiene la zona costera.
Esta isla tiene una extensión de unos 3.600 kilómetros cuadrados, 554 de costa y una población que no llega al millón de habitantes y de la que es capital Palma de Mallorca. La temperatura media anual de casi 19 grados y unas 3 mil horas de sol.
Mallorca también conocida como la Isla de los Sueños, tiene un paisaje muy variado de montañas, valles, bosques de pinos, olivos y almendros, sin olvidarnos de las calas y las playas vírgenes y no tan vírgenes Otras de sus atracciones son las Cuevas del Drach, la Sierra de Tramuntana o el Santuario de Lluc, centro espiritual de Mallorca. Hay más y poco a poco las iremos descubriendo todas.
Su oferta de alojamientos es amplia y para todos los gustos, sobre todo hoteles y apartamentos eso sí, cuando se va en verano lo mejor es reservar con tiempo porque a esta isla nunca le faltan visitantes de cualquier parte del mundo.
El aeropuerto internacional de Son Sant Joan, situado a 8 km de Palma de Mallorca, es la principal puerta de entrada a la isla. Existe una gran oferta de vuelos directos desde muchas ciudades europeas, sobre todo desde Alemania o el Reino Unido. Si llegas por mar, hay enlaces diarios desde diferentes puertos tanto de la península (Barcelona, Valencia, Denia) como del resto de puertos de las baleares (Ibiza, Ciudadela y Mahón).
La Plaza de Espanya de Palma está comunicada con todos los pueblos y centros turísticos de la isla a través de una red de autobuses que también te conecta con el aeropuerto, la playa o la Universidad. En la misma plaza hay una línea de trenes hacia Inca, Sa Pobla y Manacor. Otro tren, en este caso turístico, es el tren eléctrico que recorre desde 1912 la Sierra de Tramuntana, desde Palma hasta Sóller.
Pero esta isla no sólo es turismo, su belleza también ha sido la fuente de inspiración de muchos artistas, desde Joan Miró al poeta británico Robert Graves, enterrado en Deià, pasando por Chopin que estuvo una temporada en la Cartuja de Valldemossa junto a George Sand.
Foto Vía: rociowordpress